Botanica
Una hoja, una veta, el verde de una pared: pequeños ecos de la vida que sigue creciendo.

El verde entra en casa a través de pequeños ecos. Una pared, un dibujo, una planta que vemos de reojo al atravesar la habitación. El roble le ofrece un tono cálido, capaz de acercarlo a los gestos de todos los días. Botanica toma forma como un paisaje doméstico: hecho de presencias discretas, variaciones ligeras y cosas que siguen cambiando incluso cuando parecen quietas.
A veces basta cuidar algo pequeño para recuperar el propio paso. Girar una maceta hacia la ventana, retirar una hoja seca, hacer sitio a una rama nueva. Hemos imaginado que esta casa pudiera acompañar esa misma atención, dando valor a los gestos lentos y a la necesidad de sentirnos parte de una continuidad mayor que la de un solo día.
Sobre la mesa podría quedar un pequeño esqueje en un vaso de agua. Cada mañana parecerá igual; después, un día, aparecerá una raíz. Mientras tanto, la luz habrá atravesado las habitaciones decenas de veces y las personas habrán entrado y salido. La vida de una casa también se compone así, de crecimientos silenciosos que solo reconocemos cuando nos detenemos a mirar.
