La forma nace de un gesto.
Un objeto entra en nuestra vida a través de cómo lo usamos, lo tocamos y le hacemos sitio.

Diseñar un objeto significa reunir una necesidad práctica y una sensación. El trabajo parte del uso, el contexto y las proporciones, explorando formas y materiales mediante bocetos, referencias y modelado tridimensional. Cada paso ayuda a comprender cómo una idea puede convertirse en un elemento coherente, reconocible y cercano a las personas.
El modelo 3D y las visualizaciones permiten leer dimensiones, acabados y detalles, creando una base para el diálogo con el cliente y con quienes podrán fabricar el objeto. El desarrollo técnico y los entregables se definen según el proyecto y los métodos de producción previstos, acompañando la relación entre intención, materia y fabricación.
Concepto, exploración formal y estudio de las proporciones en relación con el uso. Modelado 3D, propuestas de materiales y visualizaciones del objeto. Desarrollo de detalles y coordinación con artesanos o fabricantes dentro del alcance acordado.
Una ciudad que permanece en la mirada.

Dos paisajes urbanos se encuentran sin coincidir. En el primero, los perfiles oscuros de los edificios siguen siendo legibles; en el segundo, la ciudad se disuelve en una trama más libre de grises cálidos, ocres y zonas de luz. Las molduras negras recogen ambas imágenes y hacen que la relación entre llenos y vacíos forme parte de la composición.
Juntos, los cuadros crean una presencia tranquila. Pueden observarse de cerca, siguiendo el trazo y las variaciones de superficie, o permanecer en el fondo de la estancia, donde sus tonos dialogan con la luz, los muebles y los materiales. Una imagen a la que volver con el tiempo, mientras la vida de la casa continúa a su alrededor.
Hablemos de tu proyectoCada proyecto comienza con una conversación.
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